Armarios y vestidores
Primero contamos qué ropa irá colgada, doblada o en cajones. Después elegimos entre puertas abatibles, correderas y espacio abierto.
Un mueble pensado para el espacio y para quienes lo usan
Un cajón no debería chocar con la cama ni el lavavajillas cerrar el paso. Cuéntanos dónde irá el mueble y qué te estorba ahora. Partimos de esa realidad y tomamos las medidas definitivas antes de fabricar.
Una puerta que abre bien importa más que una foto perfecta. Elige una estancia para ver qué decisiones hay detrás de cada mueble.
Primero contamos qué ropa irá colgada, doblada o en cajones. Después elegimos entre puertas abatibles, correderas y espacio abierto.
Podemos presupuestar muebles y electrodomésticos juntos: Balay, Teka, KromsLine o equipos de gama superior. Los modelos elegidos fijan huecos y conexiones.
Pantalla, libros y vajilla piden profundidades distintas. Los reunimos sin tapar enchufes ni cerrar la ventilación de los equipos.
Cabecero, mesillas y almacenaje pueden compartir acabado sin dejar un cajón bloqueado por la cama o la puerta.
Las tuberías del lavabo, el mantenimiento de los aparatos y la humedad cambian lo que cabe dentro del mueble.
Si hay varias estancias, decidimos qué acabados conviene repetir y dónde cada habitación necesita una solución distinta.
Empezamos con una cifra orientativa, medimos y cerramos la propuesta. El diseño y el proyecto son gratuitos si nos encargas fabricar los muebles según ese proyecto.
Con fotos, medidas aproximadas y dirección estudiamos el alcance. La valoración sigue abierta hasta medir en la vivienda.
Comprobamos huecos, paredes, instalaciones y el recorrido por el que tendrán que entrar las piezas.
Tras medir, dibujamos el proyecto cuando el encargo lo requiere. El diseño y el proyecto son gratuitos si nos encargas fabricar los muebles conforme a ellos.
La propuesta identifica distribución, materiales, herrajes, transporte y el montaje que hayas solicitado.
Revisas el documento completo. El trabajo de taller comienza cuando aceptas la propuesta y abonas el anticipo acordado.
Preparamos las piezas según las cotas y especificaciones aprobadas, junto con los mecanismos elegidos.
Transportamos y montamos lo incluido en el encargo. Después ajustamos las partes instaladas.
Abrimos puertas y cajones contigo, anotamos los detalles pendientes y cerramos el trabajo tras confirmar el resultado.

Soy Lorena Peña. No hace falta que conozcas el nombre técnico del mueble. Explícame el problema con tus palabras y, si puedes, añade una foto; te ayudaré a preparar el siguiente paso.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.

Una columna, un enchufe o un techo inclinado no desaparecen por dibujar el mueble. Los situamos en el plano y resolvemos cómo convivirá con ellos.
Un roble claro y un blanco roto cambian junto al suelo de tu casa. Comparamos superficie, canto y herrajes según el uso previsto, y detallamos qué lleva cada alternativa.
Estas imágenes muestran soluciones de mobiliario. Dinos qué detalle te interesa y comprobaremos si encaja en las medidas de tu estancia.
Una cifra orientativa abre la conversación. El importe final llega tras medir, decidir el diseño y concretar el alcance.
Con fotos y medidas aproximadas damos una primera orientación.
Visitamos el espacio y, si hace falta, desarrollamos el proyecto.
Confirmamos materiales, alcance y precio. Fabricamos tras el anticipo acordado.
Tras instalar, revisamos contigo aperturas, ajustes y remates.
Antes de concertar el desplazamiento, indícanos la calle y la planta. Portal, ascensor y recorrido hasta la estancia también cuentan al fabricar y entregar.
Puedes empezar por el problema, sin traer un plano terminado. La medición y la especificación vendrán después.
Nos bastan para estudiar la idea. Las medidas de fabricación se toman en la vivienda antes de preparar las piezas.
No. Cuéntanos qué te gusta y qué superficies tendrán más uso. Compararemos muestras adecuadas cuando la distribución esté clara.
La propuesta final detalla piezas, materiales, herrajes y montaje pactado. Los trabajos de otros oficios se identifican aparte.
Sí. Podemos coordinar acabados y orden de montaje, pero resolvemos el almacenaje y los pasos de cada habitación por separado.
Sí. Envíanos la actividad prevista, el plano disponible y los equipos que deberán caber en el mobiliario.
Envíanos los datos básicos. Revisaremos la viabilidad y te indicaremos si necesitamos alguna fotografía, medida o detalle adicional.
Una foto sirve para explicar el estilo que buscas, pero no dice cuánto espacio quedará al abrir una puerta. En los armarios a medida miramos la posición de la cama y el recorrido del cajón; en la visita confirmamos las cotas con las que se fabricará. Cuéntanos qué piezas de la habitación vas a conservar.
Ocupar una pared entera no siempre resuelve la habitación. En una cocina importa que el lavavajillas abierto no corte el paso; en el salón, que los enchufes y los equipos sigan accesibles. Antes de dibujar puertas y estantes fijamos esos recorridos.
Dos frentes con aspecto de roble pueden llevar chapa natural, melamina u otra superficie sobre un tablero. Cambian la construcción y el cuidado. Para un mueble de salón podemos elegir un interior práctico y otro acabado en las partes visibles. El presupuesto debe nombrar soporte, canto y herrajes, no solo el tono.
El trayecto desde la calle hasta la habitación condiciona el tamaño de las piezas. Preguntamos por planta, ascensor y escalera antes de cerrar módulos. Compara la muestra junto a tu suelo y bajo la luz de esa estancia. En la guía de materiales y acabados explicamos qué conviene dejar por escrito.
Envíanos la dirección en Torrevieja o alrededores, algunas fotos y medidas aproximadas. Te diremos qué podemos valorar ya y qué habrá que comprobar en la visita.
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